martes, 15 de mayo de 2007

Reflexiones sobre lo que está pasando en Neuquén

Quisiera publicar el texto de un mail que me envió mi amigo Gonzalo Lemos, y que creo interesante como para compartir. Ahí va:

Queridos tod@s,

Les mando este mail para invitarlos a pensar y tomar conciencia sobre lo que está pasando en Neuquen.
Lo que van a leer es fruto de mi participación en una reunión de padres de la escuela de mis hijos, la cual fue convocada con agenda abierta, y se transformó en un espacio de debate y reflexión.
Fue una reunión MUY acalorada, donde se manifestaban, apoyaban, abucheaban muchas diferentes posturas. Sin embargo rescato enormemente que terminó siendo un espacio de PARTICIPACIÓN... la gente habló, escuchó... y seguramente a muchos nos hizo reflexionar y plantearnos profundamente lo que está pasando... cómo nos afecta, qué me pasa a mí con todo esto...

Esto surgió del desvelo que me produjo esa reunión, como una necesidad de aclararme. No pretendo fijar opinión, como podrán ver tengo más interrogantes que aseveraciones... pero ojalá sirva para que cada uno haga sus propias reflexiones. Y si tienen ganas... las debatimos.

Ahí va...

Esta situación nos está mostrando una profunda crisis social que trasciende el ámbito educativo.
Puntualmente el hecho de la muerte de Carlos Fuentealba es algo que no debemos dejarnos pasar como sociedad.
Esto lo propongo desde la experiencia que tuve de lo útil que me resultó una reunión similar en la Esc. Piaget, en la cual se vertieron las más diversas opiniones, hubo discusiones, apoyos, abucheos,… pero al final de todo, reflexión.
Para darnos cuenta, dimensionar lo que pasó, ponerlo en nuestro ámbito, sacarlo de los diarios y de la tele, y sentirlo en carne propia, en nuestros hijos, en nuestros docentes, en nuestra escuela…
Refrescar la memoria a aquellos que vivieron los tiempos de represión en nuestro país, y que ellos nos transmitan su memoria a quienes no lo vivimos, para no permitir NUNCA MÁS que ni un atisbo de esa realidad vuelva a instalarse entre nosotros.
Repudio la muerte, la represión y la violencia como mecanismos de expresión o de silenciamiento de opiniones o acciones. Tanto la violencia de las armas, con la de los cortes de ruta.
Pero a la vez, reivindico los cortes… los cortes como consecuencia de una sociedad acallada, constituida por individuos que vamos mirando nuestro ombligo, y mirando al piso… total mientras la desgracia le pase (aparentemente) al vecino y no a mí…
Pero la cosa no tiene que terminar en el corte. Si tuvimos que llegar hasta ahí, entonces que paralelamente se trabaje en despertarnos como sociedad. Que nos busquen en nuestro trabajo, en nuestras casas, etc.
Apoyo las marchas, apoyo las asambleas, apoyo las mesas de diálogo transparentes, apoyo las carpas frente a la casa de gobierno, apoyo la participación ciudadana respetuosa de las instituciones.
La información y las opiniones que se vierten son de lo más divergentes, contradictorias, y mí entender en muchos casos tendenciosas, con fines ocultos…
Ese es otro motivo por el cual creo que esto puede ser útil. Para poder opinar, escuchar, expresar nuestras preocupaciones, nuestros enojos, nuestros deseos, lo que sea… pero de alguna manera PARTICIPAR.

Tenemos conciencia de las consecuencias que estas medidas tienen sobre nuestros hijos? Qué les inculcamos? Qué precios pagan sin comerla ni beberla? Qué precios estamos pagando nosotros, como sociedad, a futuro?

Personalmente me debato entre diferentes posturas y opiniones, me resulta una situación en extremo compleja, con demasiados ingredientes, que no puede resumirse a un blanco y negro, buenos y malos, cobramos más o paro, despejan las rutas o gaseamos y tiramos escopetazos con balas de goma, parás o sos un traidor…
Personalmente descarto intencionalidad en la ejecución de Carlos Fuentealba. No creo que se haya dado una orden tal. Pero no justifico que haya sucedido. Hay culpables, y deben juzgarse y castigarse. Tanto el ejecutor material, como quienes ordenaron esa represión, o por inacción no tomaron en cuenta las posibles consecuencias de esa medida.
No creo en el “que se vayan todos”. Si se van…quién viene???? Otro igual?... o peor?
Si se va, que sea por los medios de participación democrática de que disponemos, que sea hablando con nuestros representantes, los legisladores, y acompañando la moción con una propuesta constructiva, con una alternativa diferente, comprometiéndose a participar, a involucrarse en la propuesta.

Nos hace falta la seguridad policial? Con qué poderes?
Apoyo el reclamo salarial de los docentes… pero dentro de un contexto. Como una lucha integral para recuperar calidad educativa. Esto desde mi punto de vista contempla los aspectos logísticos (edificio, transporte, tiempo, alimentación, recursos, etc.), los aspectos pedagógicos, ideológicos, sociales y espirituales.
Tengo conocimiento personal de situaciones alarmantes, particularmente de la esc. de música donde estudio y de la esc. de mis hijos.
La lucha de los docentes, en ese marco, debe ser una lucha de todos.
Y en este marco también, la lucha debe trascender a los docentes y contemplar a todos los sectores de la sociedad que estamos pasando carencias. Que aunque en muchos de nosotros todavía las carencias no pasen por la comida, la vestimenta o la vivienda, sabemos que las sufrimos en lo afectivo, en lo emocional, en el alma.
El enemigo invisible es el individualismo, que nos está llevando al descuido, a la falta de consideración colectiva, lo cual fomentamos pasivamente desde nuestra falta de participación. La falta de conciencia colectiva, de solidaridad, el considerar siempre el bien común, por lo menos tanto como al propio.
Quiero que me inviten a participar de este conflicto, pero no desde la provocación, sino desde la preocupación por el bien común, que nos afecta a todos, como sociedad, desde la información transparente, desde el diálogo, con disposición a escuchar mis interrogantes, a aceptarlos…

Hay plata.
Que se reparta. Pero miremos para adelante. Ya hemos pasado penurias. Aprovechemos este tiempo de abundancia para prepararnos para posibles futuros tiempos de escasez. Miremos a largo plazo. En esto la educación es la mejor inversión. Pero no solo la educación de las escuelas, sino la formación integral, de la cual las escuelas y los docentes pueden ser el vehículo principal, pero la formación que nos involucra a TODOS. Esa formación que empieza en la casa, sigue con nuestro accionar en la calle, y va más allá con nuestra participación ciudadana, en las comisiones barriales, en las cooperadoras de las escuelas, en los cuerpos de padres delegados, en los sindicatos, en las instituciones de beneficencia, en los partidos políticos, en las iglesias, en la dirección de los clubes, etc. La manifestamos hasta en la forma de conducir nuestro vehículo en las calles.

Invirtamos en proyectos productivos regionales, descentralizados, colectivos, que involucren a las localidades, que ayuden a poblar este extenso y rico país, que de lugar para todos los miembros de la sociedad, haciendo cada uno aquello para lo que sirve, le gusta y más disfruta.
Aprendamos a producir nuevas cosas, que nos ayuden a subsistir, a tener una mejor calidad de vida, salud, y que podamos ofrecer a otros, para obtener aquello que no seamos capaces de producir por nuestra cuenta, o no nos guste, o no sea eficiente hacerlo acá.



Bueno, hasta acá llego por ahora.
Los invito a que generen espacios donde reflexionar en sociedad este tema.
Por ejemplo, propuse en mi empresa que convoquen a un encuentro de debate y reflexión, en calidad de ciudadanos, miembros de la sociedad, eximiendonos de las obligaciones laborales por el tiempo que dure el debate.
Desde mi experiencia, el solo hecho de juntarse un grupo de gente que está vinculada entre sí por algún fin común (como el trabajo...), y donde cada uno tenga posibilidad de decir públicamente su opinión, y escuchar la de otros, es un gran medio para que pensemos en qué cosas podemos hacer para involucrarnos y transformar la realidad.

Les mando muchos cariños.

Gonzalo

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